
Desde la época de la prehistoria, en su lucha por sobrevivir, el hombre fue un nómada, cambiaba de morada, en busca de alimentos y un mejor lugar para vivir, llevando con ellos a su familia; teniendo que lidiar con animales feroces y con otros hombres. Claro que en esa época no existían fronteras, ni visados ni pasaporte. Nada de esto ha cambiado en la actualidad, en los paises en vías de desarrollo, entre ellos el Perú, el hombre para mejorar su situación, se ve obligado a emigrar a otros paises donde pueda obtener mejores beneficios económicos y llevando, en muchos casos a su familia.
Es algo que parece que desconoce el Señor Yamashiro, al menospreciar a las personas que no son de origen nikkei;, en sus palabras viene oculto un mensaje de racismo; para el, los únicos que pueden estar en Japón, son los nikkeis por ser descendientes de japoneses y fáciles de amoldar a la sociedad y cultura japonesa, lo cual no se ve reflejado en la realidad.
Hay dos nikkeis que están condenados a prisión indefinidas por asesinato; otros dos, que están condenados a mas o menos 25 años de prisión por atropello y fuga; ocasionando la muerte de ciudadanos japoneses; y muchos mas por drogas y asaltos.
El mencionado 'Padre de la patria' en lugar de luchar por la unión de los peruanos, con esas declaraciones abre mas la brecha que separa a los nikkeis con los peruanos netos.
En Japón cuando se trata de algún delito, nunca dicen fue un nikkei peruano o fue un peruano neto; simplemente dicen, fue un peruano y eso basta, causando mala imagen a la comunidad peruana, que la gran mayoría ha venido a Japón a labrarse un mejor futuro.
El mencionado Señor debería, no como representante nikkei sino como representante peruano, reunirse y coordinar con las distintas agrupaciones peruanas en Japón, tales como clubes, asociaciones culturales, deportivas, etc. con el fin de realizar eventos, reuniones o asambleas con el propósito de ver cuales son los puntos débiles de la comunidad y como poder solucionarlos; con el fin de evitar mas delitos.